SNB

El Sistema Nacional de Bachillerato

Incrementar la cantidad de estudiantes y mejorar la calidad de la educación media superior en el país es un doble propósito establecido en el Plan Nacional de Desarrollo 2007 -2012 y el respectivo programa sectorial. En este sentido se han asumido compromisos y fijado lineamientos que tienen alta prioridad. Este manual corresponde a un proceso de evaluación que debe entenderse como una de las numerosas acciones que la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha generado con el fin de alcanzar, en el amplio y transformador marco de la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS), mejores niveles de calidad en los programas de bachillerato general, de bachillerato tecnológico y de formación profesional técnica.

Para identificar y estimular a los planteles que adopten los preceptos y propósitos de la RIEMS y que, además, satisfagan requisitos y estándares previamente establecidos, la Subsecretaría de Educación Media Superior (SEMS) ha creado la categoría o estatus de “plantel registrado en el Sistema Nacional de Bachillerato (SNB)”. Esta distinción de prestigio tendrá sustento en los buenos resultados obtenidos en evaluaciones que trascienden y superan en exigencia y rigor a la mera obtención de la validez oficial de los estudios.

Evaluar planteles educativos en el contexto de la RIEMS y el marco curricular común (MCC) planteará complejos desafíos técnicos y operativos a los académicos que cumplan con esta función. Estos retos demandarán a los evaluadores dos actitudes indispensables:

1) Disciplina y compromiso al asumir las directrices (requisitos, criterios, indicadores, estándares, entre otras) que establecen la normativa y los procedimientos del SNB, incluido este manual.

2) Flexibilidad y disposición para actuar no sólo de acuerdo con la letra, sino también con el sentido o “espíritu” de dichas directrices y, sobre todo, con los fines y preceptos de la RIEMS.

Se asume, por ende, que los procesos de evaluación previos al ingreso de los planteles al SNB no serán quehaceres de simple cotejo de listas de requisitos o seguimientos mecánicos de lo que se establece en este manual. Por supuesto, tampoco pueden ser procesos discrecionales sustentados únicamente en las decisiones sujetas al arbitrio de cada evaluador. Los evaluadores han de poner en práctica su talento y sensibilidad al ponderar las distintas circunstancias de los planteles y distinguir con claridad lo que es sustantivo de lo que es complementario y, por tanto, procurar la conciliación entre lo necesario y exigible desde el inicio y aquello que habrá de lograrse progresivamente en plazos determinados conforme a una planeación que procure el mejoramiento continuo.

El propósito principal de este manual es informar y orientar en lo concerniente a su autoevaluación y la correspondiente toma de decisiones a los planteles interesados en ingresar al SNB, así como a los organismos evaluadores que apoyan al Consejo para la evaluación de la educación de tipo medio superior A.C. (Copeems) y al Comité Directivo del SNB. Sus numerosas referencias y directrices han de asegurar una base para que los criterios y estándares que emplean los numerosos organismos evaluadores sean comparables y uniformes; sin embargo, tal ofrecimiento se hace bajo el supuesto de que los evaluadores sabrán solventar las circunstancias no previstas o insuficientemente explicadas aquí. La formación académica, la capacitación específica en evaluación y la experiencia profesional de los evaluadores, aunadas a su compromiso de actuar con imparcialidad y honestidad, son premisas indispensables para el uso correcto de este manual. De ahí la caracterización hecha de los organismos evaluadores y los requisitos para ser reconocidos por el Copeems y el Comité Directivo del SNB.

Destaca la importancia de asegurar la diversidad de perfiles profesionales, académicos y laborales entre los integrantes de cada organismo evaluador. Tal exigencia se justifica por la propia diversidad de los planteles que se evaluarán, con sus peculiares condiciones jurídicas y sus propios planes y programas de estudios en cada subsistema educativo (bachillerato general, bachillerato tecnológico y formación profesional técnica) y en cada modalidad (escolarizada, no escolarizada y mixta), opción educativa (presencial, virtual, intensiva, autoplaneada y mixta) y régimen de sostenimiento (público y privado; federal, estatal y mixto).

Ante esa diversidad, se pretende que los planteles que ingresen al SNB tengan en común las características propuestas por la RIEMS, sin que ello implique perder su identidad particular. Para estar en condiciones de dictaminar que un plantel posee esas características, los evaluadores externos deben contar con un conocimiento fundamental: los preceptos de la RIEMS, los elementos del Marco Curricular Común (MCC) y las Reglas de ingreso, permanencia y salida del Sistema Nacional de Bachillerato.

El manual contiene una descripción libre –no literal– de los acuerdos secretariales implicados en la RIEMS y el SNB, así como el texto íntegro de las reglas específicas para el ingreso, la permanencia y la salida del SNB; incluye, además, varias tablas con criterios, referentes, indicadores, estándares y ejemplos de evidencias relacionados con los aspectos y elementos hacia los que se enfoca la atención al evaluar un plantel, como las condiciones legales para operar, los planes y programas de estudio, la planta docente, las actividades de aprendizaje en el aula, las tareas del director en las funciones de gestión y gobierno, las instalaciones y el equipamiento tecnológico, y las funciones de tutoría y orientación.

La interpretación y el uso de las tablas donde se presentan estos elementos de la evaluación serán más eficaces en la medida que se atienda lo siguiente:

Como puede verse, el ingreso al SNB se finca, con cierta lógica y una gran dosis de esperanza, en supuestos como el de asumir que si se cuenta con ciertos componentes establecidos y se realizan bien determinadas funciones los resultados de la RIEMS serán alcanzados. En cambio, la permanencia en el SNB se sustentará en logros y resultados, lo que implicará, entre otras cosas, verificar la validez de tales supuestos e hipótesis, y la determinación de su impacto en los resultados. De este modo, el análisis de estas evaluaciones generará elementos para calificar también a los propios procesos de evaluación, sus criterios, indicadores y estándares.

Fuente: Manual de Operación para Evaluar Planteles que solicitan ingresar al SNB